Vamos a estrenar una etiqueta para algunos artículos. Llamémosla #ExplicaTuTesis. La idea será hablar de los proyectos de otros científicos en formación. La tesis es uno de los pasos finales para la obtención de un grado y suele representar el ultimo desafio blah blah. Para arrancar con esta etiqueta, les contaré sobre la tesis que estoy desarrollando actualmente.


En mi tesis busco entender un más sobre ciertos corales cuando se enferman y se ven afectados por la presencia de contaminantes en el agua, midiendo el comportamiento de ciertas moléculas que forman parte de su cuerpo.

Los corales son animales que se enferman como cualquier otro. Cuando están sanos, conviven con una inmensidad de bacterias que permanecen neutrales, sin causarle daños ni beneficios, mientras que un grupo más reducido efectivamente facilita algunas de sus funciones vitales. Por supuesto, también hay un grupo reducido que se comporta de manera agresiva y puede causar daños. Este grupo dañino, que podemos llamar potencialmente patogénico (es decir, que puede desatar una enfermedad si se lo permite) es mantenido a raya gracias a diferentes mecanismos como por ejemplo, pueden ser devoradas por el grupo de bacterias beneficiosas, pueden ser expulsadas físicamente del cuerpo del coral a través de la liberación de mucosidades (como nuestra nariz produce un exceso de mucosidad cuando nos resfriamos) o los recursos que requieren para vivir son consumidos por la enorme cantidad de las demás bacterias neutrales.

¿Cómo se rompe este equilibrio?

Cuando ocurre una situación de estrés por más tiempo de lo que el coral puede soportar. Por ejemplo, verse rodeado de contaminación por aguas negras, ser golpeado por anclas, y la más importante de todas: la exposición agua caliente por demasiado tiempo.

Por supuesto, cuando hablamos de caliente no podemos pensar en una referencia humana, no es la calidez del agua de la ducha. Debemos pensar “caliente” en términos de lo que un animal marino suele soportar y hoy en día, debido al cambio climático, las aguas de todo el planeta están aumentando su temperatura. Basta que el agua aumente de temperatura unos cuantos grados por varias semanas para que ocurran grandes mortalidades en los arrecifes de coral y los que sobreviven pueden quedar debilitados, momento en que las bacterias patógenas aprovechan para reproducirse. Este escenario se vuelve más complejo porque lo común es que no exista una sola situación de estrés para los corales.

¿Quién estudia todo esto?

Los biólogos marinos han venido estudiando las enfermedades coralinas desde hace 50 años. Se ha descubierto que los corales cuentan con un repertorio de mecanismos de defensa e inmunidad contra enfermedades, y también con una cantidad de procesos de desintoxicación cuando se ven en presencia de aguas contaminadas. Pero ambas situaciones en conjunto no se han evaluado hasta ahora, y es en ese punto de encuentro donde desarrollo mi tesis.

Para responder esta pregunta cuento con el apoyo del Laboratorio de Ecología Experimental (LEE) y el Centro de Estudios Ecotoxicológicos en Ambientes Marinos (Cetoxmar), ambos en la Universidad Simón Bolívar. Con la colaboración de ambos, planteamos un experimento de contaminación controlada en acuarios, en el cual exponemos grupo de fragmentos de corales sanos y corales enfermos a dos contaminantes: Antraceno y Cadmio. El antraceno es un hidrocarburo que aparece como prodcuto en muchas reacciones químicas, esto hace que se le pueda encontrar en la industria química, pero también en fuentes más insospechadas como el humo del cigarrillo o la fumata papal. El Cadmio es un elemento de la tabla periódica, miembro del grupo de los metales pesados. En un país como Venezuela, que cuenta una industria petrolera, estas dos sustancias son ejemplos de indicadores de contaminación en las aguas.

El primer paso luego de definir el experimento y contar con los permisos necesarios, fue por supuesto la recolección de los corales.

El coral que ven en la imágen se llama Orbicella faveolata, es una especie que ha sido clasificada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza como en peligro. Sus poblaciones han decaído principalmente debido a los brotes de enfermedades, en particular, la enfermedad de banda amarilla, la cual es mi objeto de estudio.

Estos fragmentos fueron transportados al laboratorio, donde ya teniamos preparados los acuarios para preparar el experimento. Cada fragmento se colocó en su propio acuario, con su respectiva provisión de aire y un conjunto de lámparas que les proveen iluminación adicional.

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So far, so good #corals #ecology #laboratory

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Antes de arrancar, debimos dejar los corales en aclimatación. Un periodo en el cual los corales permanecerán en sus acuarios a las condiciones de temperatura e iluminación del laboratorio, luego de lo cual, comenzamos con la contaminación. La idea de esto es que el desempeño no se vea alterado por el traslado desde el mar. Puedes compararlo con los equipos de fútbol que deben viajar a ciudades a grandes alturas y se preparan con antelación para acostumbrarse a la temperatura y al aire de la localidad. Luego de este periodo de preparación, los corales fueron sometidos a la contaminación, la cual les describiré en la segunda parte de este post.


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