Una de las cosas divertidas de estudiar ciencia en Venezuela, en mi caso particular física, es que somos muy pocos los que nos decantamos por estudiar una de estas áreas. Nunca me he encontrado a nadie fuera de la Universidad que sea estudiante de física o de alguna ciencia básica. Esto, sumado al hecho de que gracias a las fallas en el sistema educativo venezolano muchas personas tienden a tener una visión errónea de lo que son las ciencias en general, causa un efecto que me ha parecido interesante: cada vez que alguien me pregunta qué estudio y respondo que estudio física se producen un conjunto de reacciones casi comunes en todas las personas que lo oyen. La mayoría de ellas se pueden describir así: rostro evidentemente sorprendido, seguido de una de las siguientes frases:

-¡Wow! ¡La física es muy difícil! Debes ser un genio.

-¡Física! ¡Estás loca!

-¿Física? ¿Y qué harás después de graduarte? ¿Darás clases?

-¿Física? ¿Por qué estudias física?

     A pesar de que me he acostumbrado a las reacciones e incluso he llegado a encontrarlas divertidas, nunca es fácil dar una respuesta totalmente satisfactoria a las afirmaciones o preguntas que describí anteriormente. Esto es por diversas razones: a veces la conversación deriva en otros temas; otras veces, simplemente no hay tiempo suficiente para dar una buena explicación. Es por esto que decidí responder a estas reacciones en un artículo, donde quedará escrito y servirá como referencia a todas aquellas personas que me sigan preguntando (a mí y a otros estudiantes de ciencias que se sientan igual) estas cosas en el futuro.

     En primer lugar, en este artículo pretendo responder sólo a las reacciones número uno y dos (que básicamente son la misma) y también a la cuatro. La tercera, que podría traducirse en la pregunta “¿Qué es lo que hace un físico?” amerita su propio artículo y, en consecuencia, la dejaremos para después.

     ¡La física es muy difícil, debes ser un genio o estar loca!

      Nada más alejado de la realidad. En el estudio de la física, y de la ciencia en general, no importa si se es un genio o no. Importa la dedicación, la perseverancia y la pasión.

   A lo largo de mi camino como estudiante de física he tenido gran variedad de compañeros. A algunos se les hace más fácil comprender los conceptos que a otros, pero esto no significa que los primeros no deban estudiar duro para poder entenderlos a cabalidad. Todos debemos pasar horas junto a los libros, leyendo una y otra vez la misma página hasta que pensamos que entendemos lo que está allí escrito. Luego, discutir con nuestros compañeros o con el profesor. Cada discusión arroja más luz (o más dudas) sobre lo que se quiere comprender.

     Este procedimiento es necesario repetirlo una y otra vez con cada tópico que se estudia y para esto, dedicación, perseverancia y pasión son necesarias. Sin estas, no sería posible estudiar ciencia. Sin importar si se es un genio o no.

     Así que no. No soy un genio. Y no, no les voy a mentir diciéndoles que la ciencia es fácil. Pero con los tres ingredientes anteriores prácticamente se puede lograr resolver cualquier problema y entender cualquier concepto. Por más difícil que sea.

     Y respecto a estar loca o no… supongo que eso puede ser relativo.

     ¿Por qué estudias física?

     Esta es más fácil de responder, pero al mismo tiempo más difícil de explicar: estudio física porque soy curiosa. Siempre he visto lo que me rodea con una mezcla de admiración y montones de preguntas que rondan mi cabeza. Desde pequeña he querido saber por qué las cosas funcionan como lo hacen, quería aprender y entender a la naturaleza.

     Esta búsqueda de entendimiento me llevó por el camino inevitable: la ciencia. Si bien la ciencia no tiene todas las respuestas, permite responder a muchas preguntas y al mismo tiempo nos da herramientas para que nosotros mismos tratemos de responder las preguntas que faltan, aquellas que nos causen curiosidad. La física, en particular, tiene un rango de estudio enorme: estudia desde las cosas más pequeñas (como los quarks) hasta las estructuras más grandes de nuestro universo. Fue por este amplio rango de estudio que me decidí por la física ya que podría “fácilmente”  moverme de una rama de la ciencia a otra según mis preferencias. Los conocimientos de un físico se pueden aplicar básicamente a todo si se encuentra la manera adecuada de hacerlo.

     Estudiar física me ha dado las herramientas para responder algunas de mis preguntas y al mismo tiempo ha hecho que surjan muchas más. Esta es una de las cosas más divertidas del asunto: a medida que aprendes, te das cuenta que hay más cosas que no se comprenden bien y que hay muchas respuestas incompletas: es el trabajo de las nuevas generaciones de científicos, como la mía, ayudar a completarlas.

     Seguir la carrera de física en la Universidad Simón Bolívar ha sido una experiencia estimulante. He tenido la oportunidad de compartir y aprender con una gran variedad de profesores los cuales, cada uno con su estilo particular y sus conocimientos, me han enseñado muchas cosas (por lo que les estoy profundamente agradecida). Con ellos he aprendido a hablar y a escribir como un científico debe hacerlo (sí, cuando estudias ciencia debes aprender a hablar y a escribir de nuevo), pero sobre todo he aprendido a pensar. Por supuesto, este proceso de aprendizaje aún no termina (ni espero que termine en un futuro cercano) ya que la vida de un científico consiste en aprender continuamente.

     En pocas palabras, la física es una aventura intelectual: la naturaleza nos desafía día a día y nosotros tenemos el objetivo de entenderla, leer entre líneas y descifrar sus acertijos. Si es esto lo que te apasiona, pues no dudes ni un segundo y únete al lado oscuro…. No te arrepentirás.

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