Cuando escribimos un artículo sobre nuestras investigaciones, lo hacemos -en principio- con el objetivo de comunicar y difundir nuestros resultados. Y aunque cada artículo publicado representa en sí mismo una contribución a la ciencia, indudablemente algunos en particular recibirán más atención que otros. ¿De qué depende que produzcamos el paper más citado de nuestra carrera?

     Para responder esta pregunta, un grupo de investigadores estudiaron la trayectoria de más de 20.000 científicos de diferentes disciplinas, basándose en la cantidad de citas recibidas para cada uno de sus papers en los 10 años siguientes a su publicación. De esta enorme cantidad de datos surgió un primer patrón que en realidad es consistente con lo expresado en otros estudios: los artículos más citados de un autor, en general son aquellos producidos en los primeros años de su carrera.

     Por supuesto, no todos los científicos poseen la misma productividad. Uno de los pasos siguientes fue entonces evaluar en qué posición aparecería el artículo más citado de cada autor si se ordenan todos sus artículos según su secuencia cronológica de publicación, con lo cual se deja de considerar la cantidad de publicaciones en un tiempo dado. Fue entonces cuando apareció su resultado más sorprendente:

El paper más citado de un científico tiene la misma probabilidad de aparecer en cualquier posición a lo largo de la lista de publicaciones de su carrera.

     Es decir, como científico, tu publicación más exitosa puede ser igualmente la primera, la intermedia o la última. A este patrón lo denominaron la regla del impacto aleatorio, la cual parece cumplirse independientemente de cuál sea tu área de estudio, la longitud de tu carrera profesional, la época en que aparecen tus publicaciones o si publicas con varios o ningún coautor.

   Habiendo encontrado este resultado, los autores se plantearon una pregunta importante: “¿Cuál es el papel de la habilidad propia de cada investigador, si es que lo hay, en la excelencia científica?”. Dado que la carrera de un científico dado no es totalmente aleatoria, los autores de este trabajo desarrollaron un modelo que relaciona la productividad, la cantidad de citas recibidas y la suerte asociadas con cada científico. Este modelo lo expresan como una ecuación muy sencilla:

C=p•Q

    Donde C es el impacto de un artículo, medido como la cantidad de citas recibidas a los 10 años de su publicación, es el impacto potencial del artículo y es la habilidad individual del científico. En este sentido, los autores esperaban que el valor Q de cada científico incrementara a medida que pasara el tiempo, pero la segunda sorpresa de los resultados es que su valor se mantiene constante a lo largo de la carrera de cada científico.

Otros hallazgos interesantes que se desprendieron de este análisis incluyen:

  • La cantidad de citas que recibe tu trabajo más exitoso no influye en la cantidad de citas que recibirán tus próximas publicaciones ni tampoco influye en la cantidad de citas que recibirán los trabajos que le sigan.
  • Tener una productividad alta incrementa la probabilidad de tener un paper exitoso, pero también dependerá de la “suerte” y de la habilidad intrínseca de los autores.

     A su vez, de este trabajo se desprenden una gran cantidad de preguntas para explorar más adelante y debatir. ¿Qué variables de la carrera de un científico influyen en el factor Q? ¿Tendría sentido usarlo como una medida para evaluar la carrera de un científico? Danos tu opinión y comparte. También puedes ver más información sobre el proyecto en este enlace. Y en el siguiente video podrás ver un resumen del artículo:

Referencias

Sinatra R., Wang D., Deville P., Song C., Barabasi A-L. 2016. Quantifying the evolution of individual scientific impact. Science 354:aaf5239-aaf5239.

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